La eficiencia de la contratación pública
La eficiencia en la ejecución de contratos públicos es esencial para garantizar el uso transparente y responsable de los recursos públicos. Una correcta supervisión de estos contratos es una herramienta clave para alcanzar los objetivos del sector público y minimizar los riesgos inherentes a la contratación pública.
Desde la llegada de los fondos europeos, la racionalización en la contratación pública para que el gasto público sea más eficiente es un principio regulador. Ya no se mide el gasto, sino el cumplimiento de los objetivos, obligando a las administraciones a justificar que han alcanzado determinadas metas para recibir los fondos.
Habiéndose convertido la contratación pública en un instrumento esencial para la recuperación y reactivación de la economía, como órgano de contratación se debe analizar si lo realmente contratado ha cumplido las expectativas para lo que fue contratado.
La adjudicación del contrato no es el final
El poder adjudicador debe ir más allá y hacer una evaluación posterior para valorar si la contratación ha servido para la consecución de los objetivos previstos.
Para controlar el cumplimiento del contrato como poder adjudicador se deberán establecer sistemas de monitoreo y control, a fin de comprobar que el contratista cumple con las obligaciones contractuales.
El poder adjudicador podrá designar un responsable del contrato, cuya función es supervisar y controlar la correcta ejecución del contrato. Este responsable tendrá que estar capacitado para intervenir y reportar cualquier incumplimiento.
Una vez finalizado el contrato, el poder adjudicador debe realizar un control post-contratación para asegurarse de que se han entregado todos los productos, se ha realizado todo el trabajo y se han cumplido los plazos. Además, se debe verificar la calidad y conformidad de los trabajos o productos entregados.
¿Cómo establecer KPIs?
Puede ser útil establecer KPIs en los pliegos (Indicadores Clave de Desempeño) para controlar el cumplimiento del contrato y asegurar que el contratista esté alcanzando los objetivos de manera efectiva.
Los KPIs permiten definir de manera clara y detallada qué se espera del contratista. Si los criterios de desempeño están bien establecidos desde el principio, el contratista sabrá exactamente qué se va a medir y podrá orientarse hacia esos objetivos. Esto también evita malentendidos durante la ejecución del contrato.
Incorporar KPIs en los pliegos de licitación es recomendable, ya que mejora el control del cumplimiento del contrato, facilita la gestión del rendimiento del contratista y proporciona una base clara para la toma de decisiones.
Estos indicadores permiten no solo monitorizar el progreso, sino también establecer una cultura de calidad y responsabilidad en la ejecución de los contratos públicos.
Impacto de la contratación pública
En contratación pública, los poderes adjudicadores suelen preocuparse por cumplir todos los trámites burocráticos y conferir legalidad al proceso de contratación.
Cumplir con la Ley de Contratos del Sector Público es clave, pero no debe olvidarse la motivación y necesidad de la existencia de esta norma, que no es otra que establecer los mecanismos para adquirir bienes, suministros y contratar servicios que las entidades públicas destinarán a mejorar la calidad de los trabajos y servicios que prestan a los ciudadanos.
Para ello, las administraciones deben hacerse la siguiente pregunta ¿ha merecido la pena todo el esfuerzo del proceso de contratación? ¿Se han conseguido los objetivos? Con esta experiencia ¿Cómo puedo mejorar para futuros procesos de contratación?
El reto es conseguir un impacto en la ciudadanía, apoyando con la contratación pública, además, a los emprendedores con los que se contrata. Desde Licita & Acción queremos contribuir a optimizar la contratación pública, no solo en el proceso de adjudicación, también en todo lo que viene después de formalizar un contrato.