La regulación en materia de contratación pública, siguiendo un objetivo de exigencia y rigor, exige que todas aquellas empresas que quieran presentar ofertas a licitaciones públicas estén preparadas previamente. Para ello, es necesario identificar las debilidades y fortalezas que pueden marcar el devenir del proceso de la licitación, consiguiendo la adjudicación o, por el contrario, perdiendo la licitación o incluso resultar excluido. ¿Cuál es la solución? Auditar previamente tu empresa.
📌 ¿En qué consiste una auditoría previa?
Se trata de analizar detalladamente la situación técnica, jurídica y económica de una empresa, con el objeto de evaluar si puede presentarse a licitaciones públicas de manera efectiva. De la misma manera, se localizan las posibles áreas que tengan margen de mejora, aplicando planes de corrección que sirvan para optimizar los procesos.
✅ Ventajas clave de su realización.
🔍 1. Identificar carencias y riesgos.
Detectar que la empresa cumpla con los requisitos esenciales, es uno de los aspectos principales de la realización de la auditoría, identificando sus solvencias, si cuenta o no con una clasificación empresarial adecuada o su inscripción en los registros oficiales. También, nos permite realizar un cálculo de riesgos, como puede ser la falta de recursos materiales o personales para acometer ciertas licitaciones.
De esta manera, vamos a evitar errores que den lugar a exclusiones o incluso a la aplicación de futuras penalizaciones en el caso de resultar adjudicatarios.
📂 2. Revisar de forma exhaustiva toda la documentación
El hecho de disponer correctamente de toda la documentación administrativa, económica o técnica, puede ser una de las claves principales de que tu oferta sea exitosa o no. Para ello, hay que tener actualizados y al día:
- Los certificados de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social
- Los medios de acreditación de experiencia y solvencia.
- Certificados de ejecución de contratos anteriores.
- Inscripción actualizada en el Registro Oficial de Licitadores y Empresas Clasificadas del Sector Público (ROLECSP), entre otros.
Este proceso minimiza los errores formales y asegura que toda la documentación cumpla con los requisitos establecidos en los pliegos.
⚖️ 3. Cumplir con la normativa vigente
Que la empresa esté al día en base a la regulación vigente, es primordial. Cada órgano de contratación, en aplicación de sus propias normas, tiene unas exigencias particulares para los licitadores, ya sean de ámbito local, autonómico, estatal o comunitario.
📈 4. Mayor competitividad.
Aquellas empresas que realicen que son auditadas previamente a la presentación de ofertas, se sitúa por encima de a aquellas que no lo hacen, alcanzando así mayores tasas de éxito. De esta forma, pueden elegir las licitaciones que mejor se ajusten a su perfil, presentando propuestas mejor estructuradas y con mayor solidez técnica, dándoles esa ventaja necesaria frente a otros competidores para alcanzar el éxito de la licitación.
📊 5. Plan de acción adaptado a las necesidades
Finalizada la auditoría, realizar un plan de acción para adecuar la empresa a las necesidades del sector público, dando en primer lugar un diagnóstico de la situación de la empresa y el correspondiente listado de acciones correctivas que hay que llevar a cabo.
En dicho plan de acción, se tienen que recoger la obtención de registros pendientes, certificaciones recomendadas y preparación de documentos.
🛡️ 6. Reducir los riesgos de exclusión y penalización
Gran parte de los recursos que interponen se fundamentan en errores evitables como pueden ser en materia de firma electrónica, datos incompletos o incorrectos de los documentos o incumplir requisitos de solvencia o en materia de subcontratación. De esta forma evitamos al máximo incurrir en dichos errores.
🚀 7. Enfoque estratégico
Por medio de la auditoría, también se pretende la incursión de nuevos proyectos y valoración de oportunidades de negocio en el mercado público, identificando contratos que están próximos a su vencimiento, descubrir sectores con gran actividad en la esfera pública o incluso valorando la colaboración público-privada en materia de innovación.
De esta manera, las empresas estarán preparadas para alcanzar oportunidades futuras, posicionándose en el mercado público de manera efectiva y a un menor coste.
Planteo las siguientes cuestiones: ¿En alguna ocasión has realizado una auditoría a tu empresa previamente a encarar una licitación pública? De no ser así, ¿Cuál ha sido la motivación para no hacerlo?
Agradecemos vuestras aportaciones y sugerencias, nos ayudan a crecer y mejorar profesionalmente cada día.
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